Semilla
Sembramos [ N.º ] árbol/mes
[ árboles / año ]
El primer paso. Empiezas a dejar tu huella en el páramo con un árbol cada mes. Algo pequeño que, con el tiempo, se vuelve bosque.
Apadrinar
Cada mes sembramos árboles nativos en el Páramo de Chingaza, el ecosistema que le da el agua a Bogotá. Tu primer árbol puede sembrarse este mes.
El páramo da agua a 8 millones de personas. Hoy puedes ayudar a cuidarlo.
El Páramo de Chingaza se regenera más despacio de lo que se desgasta. Cada árbol nativo que sembramos ayuda a recuperar el suelo, retener el agua y devolverle la vida al ecosistema. Tu donación hace que eso pase, mes a mes.
Escoge el plan que se ajuste a ti. Sembramos por ti, cuidamos lo sembrado y te contamos cómo va. Puedes cambiarlo o cancelarlo cuando quieras.
Sembramos [ N.º ] árbol/mes
[ árboles / año ]
El primer paso. Empiezas a dejar tu huella en el páramo con un árbol cada mes. Algo pequeño que, con el tiempo, se vuelve bosque.
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Tu bosque crece mes a mes y tu impacto se multiplica. Ayudas a recuperar más suelo, más agua y más refugio para la vida del páramo.
Tu regalo del páramo
Entrada a nuestra reserva durante todo el año, para que vengas a desconectarte, disfrutar del río y hacer un picnic en el páramo.
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El compromiso más grande con el páramo. Desde el primer día estás devolviéndole vida a todo un ecosistema y al agua de millones de personas.
Tu experiencia en el páramo · Elige una
Entrada exclusiva a la caminata a las Lagunas de Siecha y una sesión de yoga frente a una de las lagunas sagradas, con autorización de Parques Nacionales.
o bien
Entrada exclusiva a uno de nuestros retiros Ancestrales en la reserva: talleres medicinales con plantas, temazcal y una sesión completa de bienestar.
No hace falta suscribirse. Con una donación única también siembras árboles nativos en el páramo y ayudas a regenerarlo. Cada aporte cuenta.
Cuando siembras en Chingaza, tu aporte se reparte en todo lo que el páramo sostiene.
El páramo recoge y guarda el agua que beben 8 millones de personas. Cada árbol que siembras ayuda a recuperar el suelo que retiene esa agua y la mantiene limpia.
El oso de anteojos, el venado y cientos de especies dependen del páramo para vivir. Restaurar el bosque nativo es devolverles el refugio que han perdido.
Los árboles capturan carbono y regulan el clima. Un páramo sano es una de las defensas naturales más poderosas que tenemos frente a la crisis climática.
Sembrar, cuidar y monitorear los árboles genera trabajo para las familias que habitan y cuidan el territorio. Tu donación también sostiene a quienes viven allí.
Así acompañamos cada árbol que siembras, desde que nace hasta que se sostiene solo.
Eliges tu plan o haces tu aporte único. En segundos, tu donación se suma a la siembra del próximo ciclo.
Plantamos árboles nativos del páramo en las zonas que más lo necesitan, junto a las comunidades del territorio.
Hacemos seguimiento a cada siembra para que los árboles se establezcan y crezcan fuertes con el tiempo.
Te mantenemos al tanto del avance, para que veas cómo tu bosque y el páramo van recuperando vida.
Tu donación se convierte en raíces, en agua y en vida que vuelve al territorio. Súmate y ayuda a que el páramo de Chingaza vuelva a crecer.
Apadrinar el páramo